El blanco con crianza en roble francés ideal para tus cenas románticas
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La tendencia del vino huye de los tópicos y apuesta por blancos con alma y estructura. Marqués del Atrio, bodega impulsada por la quinta generación de la familia Rivero, eleva el nivel con su “2 Cepas Blanco de Guarda”, una referencia diseñada para quienes entienden que el buen vino se disfruta sin prisas.
Nacido en los viñedos de Mendavia, en la Rioja Oriental, este vino es un equilibrio magistral de tempranillo blanco y viura cuyo secreto reside en una crianza de diez meses en barricas nuevas de roble francés, lo que le confiere un color amarillo pajizo brillante y una complejidad difícil de olvidar. Al acercar la copa, sorprenden sus notas de piña y mango, que se entrelazan con matices de vainilla y frutos secos, mientras que en boca es pura seda: fresco, con volumen y un retrogusto persistente que invita a alargar la conversación.
Servido entre 10°C y 13°C, es el aliado perfecto tanto para un aperitivo sugerente como para acompañar pescados a la brasa, arroces o carnes blancas. Una elección elegante para aquellos que buscan que su cena romántica sea, ante todo, una experiencia sensorial inolvidable.