El Ritual del Perfect Serve: Arte y Precisión con LE Tribute
- 26 dic 2025
- 1 Min. de lectura

Entre objetos que despiertan curiosidad antes incluso de saber lo que contienen, LE Tribute es una marca que no busca seguir tendencias. Para comprenderlo, hay que retroceder hasta 1835, donde en una destilería de Vilanova i la Geltrú y con la familia Giró y su artesanal trabajo botánico mediante, se elaboran elixires, horchatas y jarabes medicinales con una precisión que unía ciencia y sensibilidad.
Filosofía más que simple técnica, fue ese espíritu, la convicción de que la belleza nace de los matices, lo que hoy sostiene a LE Tribute desde el cristal de la botella hasta la última nota cítrica. Con un saber hacer que se ha perfeccionado durante casi dos siglos, desde su ginebra clásica hasta la edición limitada LE Tribute Countryside (una pieza casi de colección mundial, con una botella hecha a mano e inspirada en los paisajes que rodean la destilería con cardamomo negro, lavanda, flor de malva, salvia y lemongrass), su Perfect Serve de LE Tribute responde a un mismo ritual: copa amplia, hielo abundante, 50 ml. de ginebra, 200 ml. de tónica LE Tribute y una piel gruesa de pomelo.
Nada falta y nada sobra en ese instante de placer consciente, incluida su gama de mixers extensión del universo de LE Tribute con la Tonic Water, la Olive Lemonade o la Ginger Beer. Un mismo espíritu artesanal (aparecen presentados en la primera botella cuadrada del mercado), no solo preservan la calidad de la burbuja, sino que aportan un toque de elegancia y distinción a cualquier mesa.





Comentarios