Los recuerdos también tienen perfume
La memoria rara vez se construye solo con imágenes. A veces basta un aroma para regresar a un instante, un jardín o una sensación que parecía olvidada. Una nueva creación de la perfumería contemporánea nace precisamente de ese viaje emocional.
Francis Kurkdjian crea Dior Paradise para La Collection Privée, una fragancia mediterránea que rinde homenaje al castillo de La Colle Noire, el refugio de Christian Dior en la Provenza francesa, y a los más de 150 almendros que el costurero plantó al adquirir la propiedad en 1951. Este nuevo aroma revela el estrecho vínculo entre el modisto y el perfume, presente desde la creación de su Maison, y expresa el espíritu revolucionario de Dior que transmite el legado de esa rica e inspiradora historia que condujo a la alquimia perfecta entre tradición y audacia, como la describiría el propio Christian Dior.
El resultado es una fragancia solar y amaderada, que combina la nota de almendra amarga cremosa y adictiva con la chispa de un cóctel de cítricos envuelto en una deliciosa haba tonka, evocando un paisaje bañado por el sol. Un lugar y un momento donde la luz acaricia la piel y el aire trasmite una composición limpia, precisa y equilibrada que se reconoce al visualizar la elegancia de su frasco de líneas puras y vidrio trasparente.
“Cada nueva creación que compongo para La Collection Privée explora la historia de nuestra Maison, su imaginario, sus valores y los códigos estéticos de su patrimonio, trasladados a la actualidad. Este mundo rico y diverso abre un campo de exploración creativa con infinitas posibilidades, invitándome a buscar imágenes inspiradoras en mi propia identidad y en mis emociones…”, expresaba el Director de Creación de perfumes de Dior, Francis Kurkdjian.
Así es Dior Paradise, que no es un destino geográfico, sino un estado emocional. Un lugar onírico al que se vuelve cada vez que la piel respira su estela, radiante y envolvente.



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