A disfrutar sin justificar con la nueva carta del Museo del Jamón
- 11 dic 2025
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En una era en la que cada plan parece necesitar una etiqueta —brunch, afterwork, gastro-experiencia, pop-up culinario o cualquier concepto digno de trending topic—, “salir a comer sin más” se ha convertido, paradójicamente, en el nuevo lujo. Volver a lo sencillo. A lo cotidiano. A pedir un plato porque sí, sin foto obligatoria ni reseña pendiente porque sabes que donde estás, no falla.
La tendencia, que está ganando fuerza en las grandes ciudades, entra directamente con la idea de recuperar los pequeños placeres: comer por comer, compartir mesa sin ruido digital y reivindicar lo espontáneo. Una mesa libre, una conversación que fluye y un plato que llega para reconfortarte. Nada más y nada menos.
Un gran ejemplo de ello es un Museo del Jamón que se "restaura" y presenta nueva carta en una oda al cerdo Ibérico basada en el tapeo castizo más auténtico. Pensada para compartir sin prisas en cualquiera de sus siete establecimientos madrileños, aquí se puede disfrutar de una representación viva del tradicional refranero español que homenajea al cerdo en toda su dimensión. Una opción ideal de tapeo para todos los públicos que invita a reunirse en torno a la barra —donde han puesto especial foco, para poder ir de cañas y disfrutar de buena propuesta— o la mesa, en familia o con amigos, recordando aquello de "Quien a buen cerdo se arrima, buen jamón le cobija" o "Casa en que hay jamón, no hay discusión".
Entre los imprescindibles destacan tradicionales elaboraciones propias de la comida castiza como las croquetas de jamón y las nuevas de rabo de toro, los huevos rotos con patatas y jamón, sus torreznos crujientes, los boquerones rociados con aceite de ajo que se suman por primera vez, anchoas del Cantábrico, o raciones de calamares y bravas con espectacular salsa casera. A ellos se suman propuestas más actuales como las costillas confitadas a baja temperatura con salsa de frutos secos, el secreto ibérico con chimichurri, las alcachofas con Jamón Ibérico o los ricos champiñones con jamón —tan del foro—, que la casa presenta ahora rellenos con una deliciosa duxelle a la que se agrega picadillo de jamón ibérico.
En cuanto a los postres, el Museo del Jamón no ha querido pasarlos por alto y ha incorporado como novedad una rica tarta de queso individual de elaboración casera, que ahora se puede degustar junto a los grandes clásicos preferidos por el público como el flan de huevo, el pudding o la tarta de chocolate.







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