Las campañas de moda de otoño 2026 protagonizadas por Kate Moss, Chloë Sevigny y Ariadne Artiles
Kate Moss, Chloë Sevigny y Ariadne Artiles prestan su impronta a los lanzamientos visuales más determinantes del Otoño/Invierno 2026. Tres mujeres con universos estéticos distantes unidas por una misma capacidad: transformar un patrón de confección en un relato duradero, actuando sus rostros como un movimiento estilístico autónomo. Prescindiendo de artificios, su gestualidad, su cadencia al andar y su diálogo con el guardarropa forman parte indiscutible del imaginario visual contemporáneo.
Lejos del rol pasivo de embajadoras o de figuras circunstanciales en un set fotográfico, las tres encarnan el atributo más codiciado por las firmas: la autenticidad sin imposturas. Son perfiles con una arquitectura estética inconfundible y una relación con el diseño que ignora la caducidad de las tendencias de paso.
En este marco, Dr. Martens nombra a Chloë Sevigny embajadora global y rostro vertebral de su nueva etapa. La actriz y tótem del vestir independiente abandera With Bouncing Soles, una plataforma de comunicación concebida para honrar la inventiva, la disidencia individual y las tribus urbanas que han construido el mito de la bota británica durante más de seis décadas ininterrumpidas.
El discurso germina desde una disyuntiva conceptual: “What Makes Your Sole Bounce?”, un juego de palabras que cruza la amortiguación de la suela y la pulsión del alma. Arropando a Sevigny intervienen el músico, ensayista y activista británico Jordan Stephens, la humorista y empresaria japonesa Naomi Watanabe y un coro de perfiles pertenecientes a la comunidad internacional del sello.
La cápsula recupera cinco de las siluetas fundacionales de Dr. Martens: el botín de ocho ojales 1460, el zapato de tres agujeros 1461, el mocasín con borlas Adrian, la bota elástica 2976 y el diseño de doble hebilla 8065. Todas las referencias conservan la legendaria suela con amortiguación de aire y se moldean en piel encerada Crazy Horse, vestida esta temporada con un inédito acabado en tinte Cherry Red.
Si existe un instante fotográfico capaz de sintetizar el cruce entre indumentaria de campo y fenómeno pop, es el de Kate Moss enfundada en unas botas de agua. La supermodelo británica reanuda su alianza con Hunter con motivo de su 170.º aniversario y el despliegue de la campaña internacional Iconic by Nature.
El vínculo entre la modelo y la casa de vulcanizado se fraguó mucho antes de rubricarse en un contrato publicitario. Hace más de dos décadas, Moss integró las canónicas botas Wellington en el código visual de los festivales de música al aire libre, demostrando cómo una pieza creada para transitar el fango y resistir temporales podía adquirir estatus de alta moda.
Las instantáneas de esta entrega rescatan esa afinidad original, contraponiendo la severidad de la campiña y la herencia técnica de la manufactura con la actitud desarmada y visceral de la maniquí. El aniversario se plasma directamente en el catálogo mediante la edición Original Tall Wellington Boot 170th Anniversary, bañada en el tono histórico Hunter Green idéntico al primer modelo fabricado. Detalles como herrajes metálicos dorados y la insignia conmemorativa “Since 1856” rematan esta pieza de coleccionista.
Completando esta tríada de identidad rotunda, Ariadne Artiles asume el protagonismo de Slowlove. La etiqueta ideada por Sara Carbonero e Isabel Jiménez desvela The Reading Club, una colección articulada en torno al sosiego de la lectura, el descubrimiento de nuevas narrativas y el elogio de la pausa frente a la inmediatez.
El perfil de Artiles conecta con esa atmósfera femenina, reposada y de raíz artesanal que identifica a la marca. La propuesta se desglosa en tres lanzamientos sucesivos —distribuidos entre septiembre, octubre y noviembre— que tejen paulatinamente el vestidor invernal. El primer capítulo se sumerge en gamas tierra, matices borgoña y ocres apagados, combinados con motivos geométricos de cuadros, floraciones sutiles y siluetas con eco pretérito.
Entre las prendas centrales destacan una cazadora recta en piel tono guinda, faldas y vestidos de tablas, un dos piezas de chaqueta estructurada y bermuda de vestir, camisetas de manga larga enriquecidas con remates de puntilla y piezas de punto grueso tejidas en jacquard ornamental. La presencia de pantalones cargo utilitarios, un chaquetón barbour largo personalizado y botas de corte campero consolida el espíritu bohemio del conjunto.
La línea de complementos preserva este hilo discursivo: bailarinas granates adornadas con lazadas al empeine, bolsos bandolera en serraje suave con flecos y tachuelas metálicas y, como tributo al leitmotiv literario de la temporada, un set de objetos cotidianos compuesto por termo hermético, cuaderno de notas y marcapáginas a juego.



Comentarios