Cuatro obras imprescindibles que agitan la cartelera teatral madrileña
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El escenario madrileño vuelve a convertirse en un espacio donde la realidad se observa desde sus grietas. Los Teatros del Canal y el Teatro Lara acogen estos días una programación muy distinta, siempre unida por la concepción de la vida y la identidad. Cuatro maneras de mirar al presente desde un escenario donde conviven la soledad, el conflicto, el retrato social y la distopía poética.

Quien sea llega tarde
Hay distopías que no necesitan grandes catástrofes para incomodar, basta con dos mujeres intentando sostener una rutina que ya no se sostiene sola. Con esa idea aterriza en Teatros del Canal “Quien sea llega tarde”, una producción de Teatro Picadero de Buenos Aires dirigida por Paco de La Zaranda y escrita por Eusebio Calonge. Del 10 al 21 de junio, la Sala Negra acoge este montaje dentro del ciclo Canal Hispanidad, una primera presentación en España que funciona como espejo incómodo de un presente que se agrieta.
La obra sitúa al espectador ante un mundo en el que la precariedad y la rutina han desplazado cualquier idea de estabilidad, mientras la amenaza de un apagón tecnológico se cuela como metáfora de un colapso más profundo. Entre el humor, la fragilidad y la poesía, las protagonistas sobreviven en los márgenes de una sociedad que parece avanzar, sin darse cuenta, hacia su propio desgaste.

Los lunes al sol
Hubo una época en la que “Los lunes al sol” puso rostro a una realidad que rara vez ocupaba titulares: la de quienes se quedaban al margen mientras el resto seguía avanzando. Más de dos décadas después de su estreno cinematográfico, la historia escrita por Fernando León de Aranoa e Ignacio del Moral regresa convertida en montaje teatral para recordarnos que muchas de aquellas heridas siguen abiertas.
Del 17 al 28 de junio, Teatros del Canal acoge en la Sala Roja Concha Velasco esta adaptación dirigida por Javier Hernández-Simón, que traslada al escenario una reflexión sobre el desempleo, la precariedad y el peso que el trabajo tiene en la construcción de nuestra identidad. A través de un grupo de personajes que intentan encontrar su lugar en una sociedad obsesionada con el éxito, la obra explora cómo la falta de oportunidades afecta a la autoestima, las relaciones personales y la percepción de uno mismo. Con un reparto formado por Mónica Asensio, Marcial Álvarez, José Luis Torrijo, Fernando Cayo, Fermi Herrero, Fernando Huesca, César Sánchez y Lidia Navarro, el montaje recupera una historia profundamente humana que, lejos de quedarse en el retrato social, encuentra también espacio para la esperanza y la resistencia cotidiana.

Soledad. Vida y obra de mi abuela
A veces el teatro nace de una conversación que ya no puede darse, aunque ojalá se pudiera. Así se construye “Soledad. Vida y obra de mi abuela”, el nuevo espectáculo unipersonal de Selu Nieto, que aterriza en el Teatro Lara del 4 de junio al 23 de julio, con funciones los jueves a las 22:00h. La obra, dirigida por Susana Hernández, parte de una historia íntima –la relación entre un nieto y su abuela marcada por la depresión y la ausencia– para abrir un tema mucho más amplio: la salud mental, el duelo y la forma en la que los vínculos familiares sobreviven incluso cuando ya no están presentes.
En clave de tragicomedia, Nieto se desdobla en escena para dar vida a esa abuela ausente y reconstruir un diálogo que mezcla memoria, ficción y reparación emocional. Más que un homenaje, el montaje se plantea como un espacio compartido donde la vulnerabilidad se convierte en lenguaje teatral y donde el público acompaña ese intento de volver a empezar desde lo que quedó pendiente.

Cucaracha
No en todas las aulas se dan lecciones de biología. Desde una lección de supervivencia parte “Cucaracha”, el nuevo montaje que llega a los Teatros del Canal del 20 al 28 de junio, en su Sala Verde, con dirección de Julián Fuentes Reta y texto de la dramaturga escocesa Sam Holcroft. La obra plantea un escenario aparentemente cotidiano –una clase impartida a un grupo de adolescentes– que pronto se desestabiliza cuando la violencia exterior irrumpe y transforma la educación en algo mucho más frágil y urgente.
Con un reparto encabezado por Esther Acebo, Hiba Abouk y Julio Peña, la obra retrata a una generación que crece bajo la sombra de un conflicto permanente; donde la guerra deja de ser un concepto lejano para instalarse en la vida diaria. A partir de esa tensión, la pieza aborda la pérdida de la inocencia, la normalización de la violencia y el modo en que las decisiones colectivas condicionan el futuro individual. Cucaracha funciona como una pregunta abierta sobre el papel de la educación en un mundo que parece desmoronarse mientras sigue dando clase.



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